viernes, 2 de mayo de 2014

Agradecimientos II


En la entrada anterior os comentaba que no podría vivir lejos de los míos sin él, pero también dije que no podría irme de aquí teniendo a personas que ya forman parte de mi familia y no solo me refería a él, me refiero a mis pequeñas madrileñas... ¿Qué sería de mi sin ellas?

Ellas son un par de locas, de lo que creo ser la culpable ya que tal vez les haya contagiado una gran dosis de mi locura... Una rubia la otra morena, una tímida la otra algo más extrovertida, una de ojos claros la otra de ojos oscuros, pero ambas de alma transparente son las personas más sinceras que me he encontrado en mi camino a lo largo de mi vida y son amigas de las de VERDAD.

Nuestra amistad no empezó a la vez... Ellas ya tenían una amistad antes de que yo las conociese. La suya es una amistad ya de muchos años de duración, una amistad ejemplar. Por lo que se, desde que empezó su amistad siempre han estado juntas tanto en buenos como en malos momentos, las ves mirarse a los ojos y comprendes que las une una amistad muy consolidada, que ya tienen esa “telepatía” que dan los años de amistad y que no serían capaces de vivir la una sin la otra. 

Yo llegué a sus vidas de casualidad, casi de rebote, tuvimos la suerte de estar la tres en la misma comunidad, en la misma universidad, en el mismo grado, en la misma clase y justo en el mismo momento de nuestras vidas. Parece todo un juego del destino, aunque siendo francos por errores que comete una en la vida al principio no teníamos la amistad que nos une ahora, pero tras varias decepciones por parte de otras personas y tras varias conversaciones me di cuenta de que a partir de aquél momento no podría volver a vivir sin ellas. 

Tuve la suerte de que a pesar de que ellas tuvieran una gran amistad desde hacía años, sin pensarlo dos veces, me acogieran con los brazos abiertos y me brindaran la mejor de las amistades que yo he podido llegar a tener, una amistad que tengo claro que será para siempre.

Hoy por hoy esa amistad que ha ido creciendo poco a poco durante dos años ya, es la que me hace vivir aquí con más ganas, porque mis hermanas madrileñas siempre se preocupan por mi, me animan y me apoyan cuando lo necesito,  también me alimentan y si fuese por ellas cuando estoy malita hasta me llevaban al médico, lástima que vivamos un poco distanciadas, aunque esta no es excusa para nosotras porque siempre que podemos sacamos un hueco para pasarlo en grande las tres juntas. 

¿Cuantas noches habré pasado ya en vela junto a ellas? La respuesta es muchas, porque cuando estamos juntas queremos aprovechar tanto el tiempo que ni dormimos, pasamos la noche entre pelis, conguitos y curiosas conversaciones aunque a altas horas de la madrugada el sueño va luchando para que nos durmamos pero en pocas ocasiones gana la batalla. 

Porque solo nosotras nos vestimos de carnaval aunque esté lloviendo y caminamos sin rumbo pasando frío en busca de este y cuando lo encontramos vemos el desfile y nos volvemos a casa, nos quitamos el disfraz, nos vestimos de nuevo de chicas decentes y nos vamos a cenar y luego a tomarnos un rico, aunque enorme, volcán y un empalagoso coco. 

A su lado es imposible no reír son la sal y el azúcar de mi vida, estemos juntas o simplemente hablando por whats app las risas están aseguradas y cuando nos toca cumplir con otras amistades y quedar con otras personas nos fastidia mucho, porque solo nosotras entendemos nuestro buen rollito. Yo no tengo aún tan desarrollada la “telepatía” como ellas pero ellas creen que progreso adecuadamente, al parecer poco a poco voy entrando en onda.

Aunque me conozcan desde hace relativamente poco saben perfectamente cuando estoy mal y cuando estoy bien, porque aunque sea poco lo que llevamos juntas este último año ha sido muy intenso y para mi es como si ya las conociese de toda una vida.

No hay palabras para describir lo mucho que las quiero, ni para agradecerles todo lo que han hecho por mi. Este par de chicas son sencillamente geniales, para mi son dos miembros más de mi familia a los que si estoy sin ver mucho tiempo ya echo de menos, bueno la verdad es que tampoco hace falta que pase mucho tiempo para echarlas de menos, con un par de horas ya suficiente para querer verlas de nuevo...

Chicas se que os he dado las gracias por todo mil veces pero que creo que os merecíais esta entrada porque sois dos de las personas más maravillosas que existen en mi vida. Os prometo que voy a estar siempre ahí, tanto en lo bueno como en lo malo. 

No se que más decir.... ¡QUE OS QUIERO MUCHÍSIMO! y que sois muy GRANDES.

Un beso, vuestra chicharrera favorita <3

P.D: prometo poneros canciones de pablete todas las veces que queráis este veranito, no veo la hora de que llegue y de pasarlo en grande con mis dos alcalaínas favoritas.





Agradecimientos I


Aquí estoy de nuevo, tras meses de olvido... El problema es que por mucho que me esfuerce, no se como lo hago que solo consigo sacar mi lado creativo cuando los exámenes se acercan... Probablemente tenga tal saturación mental que mi yo interno dice: “¡BASTA YA!” y como consecuencia de esto cojo mi portátil y escribo sin control. 

Así que aquí me tenéis... 13 días para el primer el examen final y yo equipada con mis cascos y mi portátil escribiendo como una loca al ritmo de “Trumpets” de Jason Derulo. Canción a la que soy adicta gracias a una persona muy especial.

Sinceramente, no es que tenga nada que contar pero si hay muchas cosas de las que me apetece hablar...

Ayer estaba con mi chico en el sofá, estábamos hablando mientras veíamos la tele, pero de repente empezamos a discutir como dos niños por algo que había estado a punto de ocurrir pero no había ocurrido, más que una discusión era una batalla por hacerse con la razón, discutíamos acerca de que yo con mi pie había estado a punto de tirar un vaso de agua sobre su portátil (digo a punto porque el vaso cayó pero no mojo el portátil), cosa que yo negaba ya que él, que tenía mis pies sobre sus piernas, tenía sujeto el vaso con la mano, mano que tenía apoyada sobre mi pierna, por lo que el movimiento de mis pies no fue consecuencia de esa caía sino el que él hubiese soltado el vaso, tras esta estúpida conversación, en la que yo por supuesto tenía razón, él me espetó: “¿Te acuerdas cuando estábamos empezando y nos  sentábamos en aquellas escaleras del instituto para besarnos a escondidas?”.

Con esa frase él había ganado la batalla, ahora el vaso, el portátil, el agua... Todo eso daba igual solo deseé durante ese instante volver a vivir aquellos días y mientras lo deseaba me besó y yo supe que en nuestra memoria estábamos volviendo a vivir aquellos maravillosos momentos. 

Y es que detalles como estos son los que hacen que vivir a su lado valga la pena, hacen que me de cuenta de que si no estoy a su lado me muero, aunque se que esto implica vivir lejos de los míos. 

A veces uno por mucho que se esfuerce no logra tener todo lo que quisiera, yo o vivo aquí o vivo allí pero por mucho que me pese no puedo estar en los dos sitios a la vez. En muchas ocasiones deseo que todo pueda ser más fácil, porque vivir lejos de la familia no es fácil, no es fácil porque sabes que el tiempo que no estas con ellos es tiempo que ya has perdido a su lado, que ese tiempo nunca lo vas a poder recuperar y que por mucho que tu, aunque en la distancia, siempre les lleves contigo y ellos a ti consigo, ni tu ni ellos sois tan felices como cuando estáis juntos.

Muchas veces en esta situación te planteas tirar la toalla, mandarlo todo a la mierda y volver con los tuyos. Pero no es tan fácil plantearte esto teniendo aquí a personas que son ya parte de tu familia. 

Por todo esto es tan importante para mi que ÉL me haga ver que yo soy igual de necesaria para él como lo es él para mi y que se acuerde de detalles como estos es sencillamente maravilloso, porque tengo claro que me quiere pero con detalles como este me hace darme cuenta de que nos queremos tanto como aquel 13 de abril del 2012.