En la entrada anterior os comentaba que no podría vivir lejos de los míos sin él, pero también dije que no podría irme de aquí teniendo a personas que ya forman parte de mi familia y no solo me refería a él, me refiero a mis pequeñas madrileñas... ¿Qué sería de mi sin ellas?
Ellas son un par de locas, de lo que creo ser la culpable ya que tal vez les haya contagiado una gran dosis de mi locura... Una rubia la otra morena, una tímida la otra algo más extrovertida, una de ojos claros la otra de ojos oscuros, pero ambas de alma transparente son las personas más sinceras que me he encontrado en mi camino a lo largo de mi vida y son amigas de las de VERDAD.
Nuestra amistad no empezó a la vez... Ellas ya tenían una amistad antes de que yo las conociese. La suya es una amistad ya de muchos años de duración, una amistad ejemplar. Por lo que se, desde que empezó su amistad siempre han estado juntas tanto en buenos como en malos momentos, las ves mirarse a los ojos y comprendes que las une una amistad muy consolidada, que ya tienen esa “telepatía” que dan los años de amistad y que no serían capaces de vivir la una sin la otra.
Yo llegué a sus vidas de casualidad, casi de rebote, tuvimos la suerte de estar la tres en la misma comunidad, en la misma universidad, en el mismo grado, en la misma clase y justo en el mismo momento de nuestras vidas. Parece todo un juego del destino, aunque siendo francos por errores que comete una en la vida al principio no teníamos la amistad que nos une ahora, pero tras varias decepciones por parte de otras personas y tras varias conversaciones me di cuenta de que a partir de aquél momento no podría volver a vivir sin ellas.
Tuve la suerte de que a pesar de que ellas tuvieran una gran amistad desde hacía años, sin pensarlo dos veces, me acogieran con los brazos abiertos y me brindaran la mejor de las amistades que yo he podido llegar a tener, una amistad que tengo claro que será para siempre.
Hoy por hoy esa amistad que ha ido creciendo poco a poco durante dos años ya, es la que me hace vivir aquí con más ganas, porque mis hermanas madrileñas siempre se preocupan por mi, me animan y me apoyan cuando lo necesito, también me alimentan y si fuese por ellas cuando estoy malita hasta me llevaban al médico, lástima que vivamos un poco distanciadas, aunque esta no es excusa para nosotras porque siempre que podemos sacamos un hueco para pasarlo en grande las tres juntas.
¿Cuantas noches habré pasado ya en vela junto a ellas? La respuesta es muchas, porque cuando estamos juntas queremos aprovechar tanto el tiempo que ni dormimos, pasamos la noche entre pelis, conguitos y curiosas conversaciones aunque a altas horas de la madrugada el sueño va luchando para que nos durmamos pero en pocas ocasiones gana la batalla.
Porque solo nosotras nos vestimos de carnaval aunque esté lloviendo y caminamos sin rumbo pasando frío en busca de este y cuando lo encontramos vemos el desfile y nos volvemos a casa, nos quitamos el disfraz, nos vestimos de nuevo de chicas decentes y nos vamos a cenar y luego a tomarnos un rico, aunque enorme, volcán y un empalagoso coco.
A su lado es imposible no reír son la sal y el azúcar de mi vida, estemos juntas o simplemente hablando por whats app las risas están aseguradas y cuando nos toca cumplir con otras amistades y quedar con otras personas nos fastidia mucho, porque solo nosotras entendemos nuestro buen rollito. Yo no tengo aún tan desarrollada la “telepatía” como ellas pero ellas creen que progreso adecuadamente, al parecer poco a poco voy entrando en onda.
Aunque me conozcan desde hace relativamente poco saben perfectamente cuando estoy mal y cuando estoy bien, porque aunque sea poco lo que llevamos juntas este último año ha sido muy intenso y para mi es como si ya las conociese de toda una vida.
No hay palabras para describir lo mucho que las quiero, ni para agradecerles todo lo que han hecho por mi. Este par de chicas son sencillamente geniales, para mi son dos miembros más de mi familia a los que si estoy sin ver mucho tiempo ya echo de menos, bueno la verdad es que tampoco hace falta que pase mucho tiempo para echarlas de menos, con un par de horas ya suficiente para querer verlas de nuevo...
Chicas se que os he dado las gracias por todo mil veces pero que creo que os merecíais esta entrada porque sois dos de las personas más maravillosas que existen en mi vida. Os prometo que voy a estar siempre ahí, tanto en lo bueno como en lo malo.
No se que más decir.... ¡QUE OS QUIERO MUCHÍSIMO! y que sois muy GRANDES.
Un beso, vuestra chicharrera favorita <3
P.D: prometo poneros canciones de pablete todas las veces que queráis este veranito, no veo la hora de que llegue y de pasarlo en grande con mis dos alcalaínas favoritas.