martes, 22 de enero de 2013

Decepción

En la vida nos llevamos muchas decepciones, nos decepcionamos por sacar una mala nota en un examen, por no haber sido aceptados en un trabajo... Pero la peor de todas es aquella que te causa una persona a la que quieres. No me refiero a una decepción como haberle fallado a un ser querido en un momento determinado, ya que ese tipo de errores si se reconocen y se hablan pueden ser perdonados porque al fin y al cabo nadie es perfecto. Hablo de la decepción que te produce una persona, a la que considerabas casi un hermano, día tras día, demostrándote que las veces que diste la cara por él no las agradeció nunca, que las veces que perdonaste algunos de sus errores no los apreció y que además de no haberte agradecido nada, te hace daño con burlas y comentarios.

Esas personas solo piensan en sí mismas, no son capaces de reconocer lo que otros, con sacrificio, hacen por ellos y encima se llegan a quejar de lo que hacen por ellos. Estos elementos de la sociedad es a lo que yo les doy el nombre, bien merecido creo, de MALAS personas. Son dañinas te causan mil dolores de cabeza por sus impertinencias y además en ocasiones te hacen sentir mal por ignorarlas, son capaces de volver a una gran masa en tu contra porque realmente son manipuladoras, quieren que todo les vaya bien pisoteando a los demás y no... así no se consiguen las cosas. 

En mi vida me he encontrado a muchas personas de este estilo, pero la que más me ha decepcionado está dentro de mi propia familia, eso si que duele, un familiar tuyo que te deje a la altura del betún siempre que encuentra ocasión, que se mete con aquellos seres queridos más cercanos a ti, cuando en la vida habéis hecho nada en su contra, al revés, siempre le habéis tratado bien. Es feo lo que voy a decir y soy consciente de ello pero para mí ese personaje ya no es mi familia ni siquiera le considero un amigo, para mi solo es un conocido al que debo saludar y aparentar apreciar para no hacer daño al resto de mi familia. ¿Sabéis que es lo peor? que este elemento, al igual que muchos que hay por la vida, sólo se acuerda de que existo cuando necesita algo, tal vez es feo renegar de alguien que pertenece a tu familia, pero creo que es aún peor renegar de alguien y luego cuando algo va mal y necesitas ayuda hacer como si nada hubiese pasado.

Es tan triste que una persona sea así, cuando le han dado todo lo que han podido, aún sabiendo que no iba a haber un gracias de su parte. Hay que ser muy infeliz para ser tan mala persona y me daría pena que no sea feliz si no fuese porque el ha querido llegar a estar y ser así. Muchas personas le tendimos la mano para que cambiase el rumbo y no nos escuchó. 

Simplemente, le deseo lo mejor en su vida. Y aunque yo ya no quiera tener nada que ver con él, más allá de lo convencional, no soy rencorosa ni orgullosa y me gustaría que algún día rectificara para poder ser feliz, pero para ese momento ya no estaré ahí, todos tenemos un límite y tristemente él encontró el mío.

No dejéis que el daño que os pueda causar una decepción os impida confiar de nuevo porque me gusta pensar que, a pesar de todo, existen más personas buenas que malas en el mundo.

2 comentarios:

  1. Cierto muy cierto! decepciones en la vida habrá miles, pero por eso no hay que estancarse!

    Muy buena entrada, me recordó a varias personas que me han hecho sentir decepcionada, Buena entrada espero mas! :3

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    1. Si, por desgracia en la vida hay muchas personas que son así, pero bueno que más da nosotras vamos a ser felices aunque ellos intenten amargarnos :)
      Un besito me alegra que te gustase!

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