¿Qué escribir? ¿Qué escribir cuando tu mente no te deja dormir? ¿Qué escribir cuando no puedes dormir por mil ideas que recorren tu cerebro? ¿Qué escribir cuando tus terminaciones nerviosas están trabajando a mil por hora? Pues tal vez es ese el momento de escribir todo eso que recorre tu cuerpo...
Doy vueltas en la cama, el frío de la habitación me incomoda y el vacío que encuentro en mi cama lo hace todo aún más molesto. Exámenes, notas, canciones, momentos, sentiemientos, pensamientos... todos hablan a la vez en esta inquieta mente, no callan, no puedo dormir y de repente he salido de la cama enfrentandome al frío que fuera de esta me acecha y... ¿Qué hago? enciendo mi ordenador y empiezo a escribir, si... sin duda esto me relaja.
Mientras escribo esto, escucho una serie de canciones que significan mucho para mi, amores, desamores, sonrisas, llantos... Lejos de casa a veces lo único que te hace sentir en tu hogar es la música, con ella vuelves a vivir lo que viviste y recuerdas quien te hizo sentir así o quien estuvo ahí haciéndote salir de aquello.
Y es en este mismo instante... cuando me doy cuenta que todo esto que cuento es solo para retrasar el tener que analizar mis sentimientos.
Todo es más fácil, todo es más fácil cuando él esta cerca. Las derrotas, las decepciones, las faltas de afecto, la lejanía de la familia, incluso el dolor es más fácil cuando él está cerca. A su lado estoy a salvo y cuando no esta me planteo tantas cosas... ¿Qué haría sin él? ¿En que fase nos encontramos? ¿Durará para siempre? ¿Formaremos algún día una familia? ¿Cuándo sabré que ha llegado el momento de vivir juntos? Cuando me pregunto esto me doy cuenta de que la respuesta a todas ellas es: TIEMPO, porque solo con el tiempo se verá que pasará. A la vez caigo en la cuenta de que hay algunos momentos que deberían ser eternos, ya que aunque cada día a su lado es uno más también es uno menos, nacemos para morir y por mucho que estemos juntos tarde o temprano habrá un final y por eso en la vida no existen los finales felices, el comienzo puede ser feliz, el camino puede serlo aún más, pero cuando llega el final... ¿Quién es feliz cuando llega el final? Supongo que la única felicidad que se puede tener cuando llegue ese día será el haberlo recorrido con las personas que querías y haberlo disfrutado todo lo que podías, pero ¿Quién quiere separarse de los suyos? ¿Quién quiere decir adiós?
Yo disfruto mi camino junto a él, pero egoístamente no puedo evitar querer saber que pasará o donde estaremos tal día como hoy a esta hora, tal vez en casa durmiendo juntos tras una dura jornada de trabajo, tal vez cada uno en su casa valorando que nos ha podido pasar... Y se que al pensar en ello estoy dejando de disfrutar de mi camino, unos instantes, pero tal vez yo disfrute imaginando y confiando en que, tal día como hoy, yo voy a estar junto a él, durmiendo sobre su pecho mientras escucho una noche más latir su corazón.
Su corazón... otra idea egoísta vuelve a rondar mi mente, a menudo pienso que si alguno de nuestros corazones tiene que ser el primero en parar quiero que sea el mío, es egoísta aunque algunos lo crean amable, quiero que sea el mío porque no podría soportar el vivir sin su existencia, porque no tendría en quien pensar, porque por tópico que suene se llevaría consigo mi alma pero, si, es egoísta porque si no soy yo la que se queda sola, se quedaría él en esa dichosa situación... Y una vez más volvemos a lo mismo, quiero verle y abrazarle mientras le beso y quiero que ese instante dure para siempre... quiero que se pare el mundo en ese preciso instante.
Como no puedo vivir sin ti... mi único deseo para esta Navidad es ese infinito instante.
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